sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo 2.

Conforme pasó la semana, Louis y yo hicimos campaña para que la gente de la clase votara por él o por mí para ser delegado/a de la clase. Entonces llegó el viernes, día de las votaciones.
- Vamos, Deli - dijo William dulcemente - como no te des prisa, Liam vendrá y tendrá que irse sin ti.
- Ya voy, Will - me incorporé, le di un beso en la mejilla y esperé a que se fuera para empezar a vestirme. Los viernes tocaba ir en chándal así que me puse los horribles pantalones azules marino, un polo blanco con el jersey del mismo color que el pantalón y unos botines blancos. Bajé a desayunar mis cereales de siempre y me peiné, opté por una trenza desenfadada que, como tenía el pelo muy largo, me quedaba preciosa. Llamaron al timbre, supuse que era Liam y salí - ¡Adiós William!
- Hola Del - cuando bajé las escaleras y me puse a su lado me dio un tierno beso en la frente y comenzamos a andar - ¿estás nerviosa?
- ¿Por qué iba a estarlo? - me hice la loca, estaba realmente nerviosa así que quería evitar el tema para intentar olvidarlo.
- Vamos, no te hagas la tonta - rió - por lo de las votaciones.
- No - mentí y sonreí - es solo para ser delegada de la clase, además si no salgo mejor porque yo no quiero serlo.
- Entonces, estás muy muy muy nerviosa.
- Te he dicho que no.
- Te conozco desde hace 8 años - rió - sé cómo actúas cuando te mueres de nervios y cuándo estás relajada y créeme si te digo que sé que estás a punto de matar a alguien.
- No estaría mal matarte a ti, por ejemplo - reímos y nos dimos un corto abrazo, sin darnos cuenta, habíamos llegado ya al instituto - ¡Hola chicos!
- Buenos días - dijeron a la vez, le di un beso en la mejilla a cada uno menos a Harry, a él le di lo de todas las mañanas.
- Hola princesa - sonrió - ¿has dormido bien?
- Claro ¿y tú?
- Muy bien - sonrió - Vas a aplastar a Louis, lo sé.
- Eres tonto, Hazza - reí.
Subimos a nuestras clases y nos despedimos hasta el recreo. Al entrar Danielle ya estaba sentada en su mesa.
- Buenos días - dije sin ganas.
- ¿Qué te pasa? No estás tan... feliz como siempre.
- Si estoy así es por tu culpa - reí - por tu culpa hoy votarán por mí o por Louis.
- Vaya, gracias - dijo.
Mrs. Andersen entró y pasó lista, como siempre Louis no estaba y, como siempre, llegó tarde. Después de dar los buenos días repartió papeles para escribir "Louis" o "Delilah" y así votar, nos hizo poner los papeles en un montón y luego Danielle los fue sacando y diciendo los nombres en voz alta mientras que Stan, un amigo de Louis, apuntaba todo en la pizarra.
- Bien - dijo la profesora - ¡la delegada es Delilah Torres! Por lo que Louis Tomlinson es el subdelegado - la gente aplaudió - ahora os repartiré las autorizaciones para ir el lunes al campo a hacer una travesía.
Perfecto, había salido de delegada y encima el lunes me iba a pasar todo el día en el campo andando sin rumbo. Genial. Deseé que las dos siguiente horas pasaran rápidas y poco dolorosas pero, obviamente no fue así.
Por fin sonó la campana para bajar al recreo, esta vez Danielle se vino conmigo y con los chicos, que nos estaban esperando en el sitio de siempre, todo iba bien hasta que vino Louis.
- ¿Os podéis creer que esta me haya ganado?
- ¿Has ganado? - dijo Harry, asentí - ¡Esa es mi chica! - me dio muchos besos seguidos que acabaron siendo uno largo y pausado.
- Ese no es el asunto - dijo Louis molesto - estábamos hablando de que ésta me ha ganado ¿lo entendéis? ¡Ésta! - dijo señalándome.
- Tengo nombre.
- No me importa.
- Capullo.
- Niñata.
- ¿Niñata yo? Eres imbécil.
- Y tu subnormal.
- ¡Basta! - dijo Harry - ¿Ya estamos como siempre?
- No pasaría nada si ésta no me insultara - se quejó Louis.
- No pasaría nada si el tonto este me respetara y me llamara por mi nombre.
- No pasaría nada si un chico hubiera ganado a Louis - intervino Niall.
- Es verdad - dijo Liam.
- A Louis le ha ganado una chica - canturreó Zayn para picarlo.
- ¡Eso es mentira! - gritó enfadado.
- Así que es eso - dije - te molesta que te haya ganado porque soy una chica.
- No.
- Sí - dijeron todos a la vez.
- Si fuera por mí tú serías el delegado - dije - yo no quiero serlo.
- Yo tampoco quiero.
- ¿Entonces por qué estás así con ella? - preguntó Danielle.
- No sé - rió - siempre me peleo con ella y esta vez no tenía un motivo salvo ese.
- Sí lo sabes - dijo Zayn riéndose - es porque te ha ganado una chica.
El recreo terminó sin que nos diéramos cuenta y las tres últimas horas fueron más entretenidas así que se me hizo todo my rápido. Liam me acompañó a mi casa y me eché una siesta enorme cuando acabé de comer hasta que me despertó mi móvil.
------------------- LLAMADA TELEFÓNICA -------------------
- ¿Sí? - dije con voz de dormida.
- Hola cariño siento despertarte.
- No pasa nada - sonreí.
- ¿Qué te parece si nos vamos a pasear por el centro?
- Perfecto.
- Paso a recogerte en 1h que me tengo que poner guapo.
- Tonto eres, Hazza - reí - nos vemos en una hora.
- Te quiero.
- Y yo.
------------------ FIN DE LA LLAMADA --------------------------
Me quité el chándal y me puse mis vaqueros pitillos con una camiseta de mangas cortas y una sudadera amarilla de Roxy. De zapatos me puse las converse amarillas y me dejé el pelo suelto, me apetecía que mis ondulaciones estuvieran libres y se movieran al contactar contra el viento. Me quedé esperando a Harry sentada en el sofá jugando con mi hermana hasta que sonó el timbre.
- ¡Es Harry! - grité - ¡Me voy ya!
- ¿Volverás para cenar? - preguntó mi madre desde el sótano.
- ¡Lo dudo! - grité desde la puerta. Bajé las escaleras del jardín y salí a la calle - hola cielo.
- Hola princesa - sonrió y nos besamos. Me encantaban sus besos, eran lentos, profundos y largos, además me encantaba cómo Harry sonreía mientras nos besábamos, parecía un niño chico con esos hoyuelos.
- ¿A dónde vamos?
- No sé ¿y si empezamos a andar sin rumbo hasta que nos cansemos?
- Genial - sonreí, entrelazamos las manos y empezamos a andar. Paseamos por Kensington Gardens y nos anocheció en Hyde Park así que decidimos coger el metro en la estación de Marble Arch y bajarnos en Covent Garden para tomar algo en cualquiera de los restaurantes de la zona. La verdad es que me lo pasaba my bien con Harry, era un amor de niño, divertido, alocado, cariñoso, protector... en fin, lo tenía todo. Entramos en un italiano de estos baratos y nos sentamos tranquilamente a hablar.
- ¿Qué van a tomar? - preguntó la camarera.
- Yo quiero un coca-cola y ella un nestea - dicho esto se fue.
- Oye siento lo de hoy con Louis.
- No pasa nada - sonrió - él es el que empieza y si hace eso porque sabe donde se mete.
- Pero yo le insulto y...
- Y muy bien - rió - lo insultas muy bien.
- Pero Hazza, Louis es tu mejor amigo.
- Y tú mi novia - sonrió - ala, ya sabemos quién es quién.
- Te odio - reí, era obvio que no quería hablar del tema así que lo dejé estar.
- Mientes muy mal.
- Pues no te das cuenta de que miento cuando digo que te quiero.
- Ooh - rió - hoy estás peleona eeh.
- Un poco - reí.
Seguimos la cena a ritmo de más bromas y tonterías típicas nuestras. Me pedí lasaña y él espaguetis pero al final los mezclamos todo, era una cualidad / defecto mío, siempre me acababa apeteciendo más lo de otras personas que lo que me había pedido yo y al final terminábamos compartiendo. Harry pagó todo, me sentaba mal pero se empeñó tanto que al final me convenció. Volvimos en metro, me acompañó hasta la puerta de mi casa y nos despedimos.
- Nos veremos mañana ¿no?
- Eso ni se pregunta - nos besamos una y otra vez hasta que vi que alguien encendía la luz de la cocina y miraba por la ventana.
- Parece que es hora de irme - rió nervioso - mañana te llamo para quedar.
- Vale - sonreí - te quiero.
- Yo también te quiero - nos besamos por última vez y me quedé mirando cómo se alejaba calle arriba.

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